La Mesa del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical se constituyó en nuestra provincia para formular un contundente pronunciamiento en respaldo a la gestión de gobierno de Gerardo Morales y la institucionalidad de Jujuy, rechazando de plano toda intención desestabilizadora que el kirchnerismo pretende disfrazar mediante un pedido de intervención federal. Al mismo tiempo, la conducción nacional de la UCR enfatizó que el gobierno que encarna Morales sigue el mismo camino que distinguió la política radical de Derechos Humanos, que se constituyó en un modelo ejemplar para el mundo.

Encabezaron el encuentro el titular del Comité Nacional de la UCR, José Corral; Lilia Puig, presidente de la Convención Nacional de la UCR; Mario Negri, diputado nacional y titular del interbloque Cambiemos; Ángel Rozas, jefe del bloque oficialista en el Senado de la Nación, y el gobernador Gerardo Morales.

A ellos se sumaron autoridades de comités de provincias, legisladores nacionales y provinciales, funcionarios de organismos nacionales y cuadros dirigenciales locales.

El Mandatario exteriorizó su agradecimiento a los distintos estamentos partidarios por elegir Jujuy para su última reunión orgánica del año y resaltó que “trajeron a nuestra provincia una expresión formal a favor de la institucionalidad”.

Puntualizó que el pedido de intervención federal a los tres poderes de Jujuy, “responde a la intención de frenar un proceso inexorable orientado a desentrañar una matriz sistémica de corrupción” y reveló que el Frente para la Victoria “desnuda su intención de detener este proceso que reclama el pueblo argentino, para que los corruptos paguen por lo que le robaron a la gente”.

Negri, por su parte, dijo que espera que todas las fuerzas políticas democráticas del país y el Gobierno de la Nación “se pronuncien en rechazo y con contundencia” a la idea de intervención.

“En principio este proyecto aparece como un juego político, pero en realidad esconde una clara movida desestabilizadora y simboliza volver al pasado y a la corrupción”, señaló y en su análisis advirtió que el kirchnerismo lo hace “porque en Jujuy volvió la libertad y hay Justicia independiente”. “Es por ello que Jujuy espera por José López y Julio De Vido, para destruir desde la ley una matriz de corrupción y de concentración de poder”.

Fue categórico al puntualizar, que en esta provincia no hay una pelea entre Gerardo Morales y Milagro Sala, “en todo caso Sala tiene un problema con la Justicia por los delitos cometidos”.

Rozas, a su turno, aseveró que Jujuy es “emblemática” para los radicales, “no sólo porque se ganó una elección, sino porque además lleva adelante una conducción con enorme aceptación popular”. “Esto es así porque funcionan las instituciones, lo que devuelve a los jujeños a la normalidad democrática”, argumentó.

Alertó que “algunos pretenden hacer creer al país que en Jujuy hay una disputa política, lo que negamos terminantemente” y agregó que Morales “está ejerciendo su autoridad gubernamental, respetando la independencia de poderes”.

Respecto de los procesos judiciales que se sustancian en contra de Sala, apuntó que “ella tiene que rendir cuentas a la Justicia y esto es lo que algunos sectores pretenden ocultar”.

Consultado sobre la opinión particular del secretario general de la OEA, Luis Almagro, quien pidió por la libertad de Sala, dijo que se sintió "apenado y avergonzado", al tiempo que comentó que el cuestionado posicionamiento resulta "inadmisible en los anales de la historia de este organismo que, en este caso, no cumplió con los procedimientos básicos de cualquier investigación".

“No queremos a un secretario general de la OEA que represente el interés partidario de algunos países miembros de la organización, porque le hace un daño inimaginable a una institución internacional”, remarcó Rozas.

En tanto, Corral aseguró que el radicalismo “siente propio el cambio que se está produciendo” en Jujuy y que “merece nuestro respaldo irrestricto”. “Morales está haciendo un gran trabajo que nos identifica a todos”, subrayó.

Recalcó que el modelo de corrupción que se está desmontando en Jujuy “es la punta del iceberg de lo ocurrido en los últimos doce años en el país”, para luego garantizar que “apoyamos a las instituciones jujeñas, porque los radicales tenemos una misión de defensa de las personas y la libertad”.

Repudió enérgicamente el pedido de intervención federal pretendido por el Frente para la Victoria, indicando que “el proyecto desnuda una verdadera intención de desestabilizar”. “Frente a esta situación, tendríamos que preguntarnos si esa iniciativa era en realidad oportuna cuando en Jujuy había un estado paralelo, lo que realmente motivaba una intervención. Sin embargo, las autoridades federales de entonces no se preocuparon ni ocuparon de las verdaderas víctimas de la corrupción y la violencia”, completó.

Puig consideró oportuno resaltar que el gobierno de Morales “representa al radicalismo de los Derechos Humanos, de la CONADEP que juzgó la violencia armada en el histórico juicio a las juntas y que hizo de la política de DDHH un ejemplo para el mundo” y afirmó que “hoy volvemos a recibir los ataques de los mismos que lo hicieron en la década del 70, cuando defendíamos el estado de derecho”.

Finalmente, manifestó que “Jujuy es el punto de partida de la destrucción de los regímenes feudales en todo el país”.

La UCR tiene que ser la gran herramienta colectiva para construir un proyecto de provincia.
Estamos llamados a gobernar Jujuy!Tenemos la responsabilidad de darles a todos los jujeños un mejor futuro. Gerardo Morales